Aprovecha un poco lo que se te ha dado, lo poco o mucho que aprendiste…
Procura rectificar el rumbo que libremente decidiste tomar y que no me parece el más conveniente…
Ahora se te hará más difícil la vida, porque así lo has decidido tú…
Piensa mejor las cosas antes de hacerlas y date cuenta que no hay libertad sin responsabilidad…
Todos las acciones que realizamos los hombres tienen consecuencias, para la propia vida y también –y eso es más delicado- para la de los demás…
Tu carga la llevaré yo con gusto… porque no sólo soy yo quien la lleva: hay muchos, más fuertes que tú y yo, pero sobre todo hay Uno…
Mi misión sigue… la tuya… no me atrevo a decirlo…
La vida sigue igual…
Caminante no hay Camino, se hace camino al andar…
Que cada caminante siga su camino…
Y como dijo mi amigo Maximus: “Las cosas que aquí hacemos, tienen ecos en la eternidad…”
O como dijo aquél loco “Quien tiene un qué en la vida, casi siempre encuentra un como…” y te digo qué “Qué” tengo y qué “Cómo” lo tengo, hijo mío… hijo mío…
¡Basta! ¡Satis! Enough!!!
Así estamos…