Frío!

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miércoles, 31 de marzo de 2010

Artistas de la vida

He de vivir todas las gracias que Dios me ha dado hoy. Las gracias no se pueden ahorrar. No existe un banco en el que poder depositar las gracias recibidas, para ir empleándolas de acuerdo a nuestro deseo. Si no disfruto de estas bendiciones, voy a perderlas irremediablemente.

Dios sabe que somos artistas de la vida. Un día nos da un formón para esculpir, otro, pinceles y un lienzo, y otro día nos da una pluma para escribir. Pero nunca conseguiremos usar el formón en telas, o plumas en esculturas. A cada día, su milagro. He de aceptar las bendiciones de hoy, para crear lo que tengo; si hago esto con distanciamiento y sin culpa, mañana recibiré más.



El sapo y el agua

Un abogado amigo mío, Renato Pacca, me envía un texto interesante: varios estudios biológicos demuestran que un sapo colocado en un recipiente con el agua de su propia laguna, se queda inmóvil mientras estamos calentando el líquido. El sapo no reacciona al gradual aumento de la temperatura (cambios de ambiente) y muere cuando el agua hierve, hinchado y feliz.

Por otro lado, otro sapo que dejemos caer en ese mismo recipiente con el agua ya hirviendo, saltará fuera inmediatamente. Medio chamuscado, ¡pero vivo!

En ocasiones, somos sapos hervidos. No nos damos cuenta de los cambios. Nos parece que todo marcha muy bien, o que lo que no anda bien va a pasar, que es sólo cuestión de tiempo. Estamos a punto de morir, pero nos quedamos flotando, estables y apáticos, en el agua que no deja de calentarse minuto a minuto. Acabamos muriendo, hinchaditos y felices, sin haber llegado a sentir los cambios que se producían a nuestro alrededor.

Hay sapos hervidos que aún creen que lo fundamental es la obediencia, y no la competencia: manda quien puede, y obedece quien tiene juicio. En definitiva, ¿dónde está la vida de verdad? Es mejor salir medio chamuscados de una situación, pero vivos y listos para la acción.

miércoles, 10 de marzo de 2010

Como hacerte saber que siempre hay tiempo? Que uno solo tiene que buscarlo y dárselo. Que nadie establece normas salvo la vida. Que la vida sin ciertas normas pierde forma. Que la forma no se pierde con abrirnos. Que abrirnos no es amar indiscriminadamente. Que no está prohibido amar. Que también se puede odiar. Cómo hacerte saber que nadie establece normas salvo la vida!… Que el odio y el amor son afectos. Que la agresión porque sí, hiere mucho. Que las heridas se cierran.
Que las puertas no deben cerrarse. Que la mayor puerta es el afecto. Que los afectos nos definen.
Que definirse no es remar contra la corriente. Que no cuanto más fuerte se hace el trazo más se dibuja. Que buscar un equilibrio no implica ser tibio.
Que negar palabras implica abrir distancias. Que encontrarse es muy hermoso. Que el sexo forma parte de lo hermoso de la vida.
Que la vida parte del sexo. Que el por qué de los niños tiene un por qué. Que querer saber de alguien no solo es curiosidad.
Que querer saber todo de todos es curiosidad malsana. Que nunca está de más agradecer. Que la autodeterminación no es hacer las cosas solo.
Que nadie quiere estar solo. Que para no estar solo hay que dar. Que para dar debimos recibir antes.
Que para que nos den también hay que saber como pedir. Que saber pedir no es regalarse. Que regalarse es en definiva no quererse.
Que para que nos quieran debemos mostrar quienes somos. Que para que alguien sea hay que ayudarlo. Que ayudar es poder alentar y apoyar.
Que adular no es ayudar. Que adular es tan pernicioso como dar vuelta la cara. Que las cosas cara a cara son honestas.
Que nadie es honesto porque no roba. Que el que roba no es ladrón por placer. Que cuando no hay placer en hacer las cosas, no se está viviendo.
Que para sentir la vida no hay que olvidarse que existe la muerte. Que se puede estar muerto en vida. Que se siente con el cuerpo y la mente.
Que con los oídos se escucha. Que cuesta ser sensible y no herirse. Que herirse no es desangrarse.
Que para no ser heridos levantamos muros. Que quien siembra muros no recoge nada. Que casi todos somos albañiles de muros.
Que sería mucho mejor construir puentes. Que sobre ellos se va a la otra orilla y también se vuelve. Que volver no implica retroceder.
Que retroceder puede ser también avanzar. Que no por mucho avanzar se amanece más cerca del sol. Como hacerte saber, que nadie establece normas, salvo la vida!…





Benedetti